CUESTIONES GENERALES

 

La cerámica tenía gran importancia para los griegos por su función social, de ahí que cada pieza tuviera su uso particular. Al uso van unidas las formas y también las decoraciones lo que nos sirve para conocer la vida griega y acercarnos a la pintura: composiciones, temas, etc.

 

La breve duración de las piezas y su escaso valor económico ha permitido que haya gran número de restos, que conozcamos su evolución, que hayan aportado gran número de noticias sobre la vida de los griegos (trabajo del metal, textil, etc.), acontecimientos épicos o mitos e incluso que hayan servido para datar un estrato arqueológico o conocer su escritura y algunas piezas literarias, ya que los restos de las vasijas (óstraka) se utilizaban para la escritura de los escolares.

 

Al comienzo las piezas de cerámica se modelaban a mano y después con torno, lo que permitió mayor rapidez en la ejecución y perfección en el modelado. Las figuras y la cerámica de paredes decoradas con relieves de la época helenística se modelaban mediante moldes.

 

La superficie exterior puede ser trabajada con distintas técnicas. La más sencilla es recubrir la pieza con una capa de arcilla fina que la impermeabiliza, el engobe; barnizarla uniformemente por inmersión; aplicarle capas de color y decorarla con incisiones o estampaciones.

 

Fases de fabricación de un vaso. J. Veach Noble cita a J. David Beazley quien las resume así:

1.- Extracción y preparación de la arcilla.

2.- Modelado al torno.

3.- Decoración de la superficie:

Aplicación de engobe.

Abocetado de la decoración a punta seca o carboncillo.

Rellenado con barniz negro o rojo, según la época, de las figuras.

Aplicación de colores complementarios.

4.- Cochura al horno en cuatro tiempos:

Con abundancia de oxígeno, hasta 800º C.

Sin oxígeno, entre 800º y 945º C.

Enfriamiento gradual manteniendo las condiciones oxidantes.

La cantidad de oxígeno en el horno determina la diferencia cromática de la superficie de la pieza.