clÁsico (siglos V y IV a.C.)

Los escultores dominan la técnica y dedican su trabajo a representar tipos perfectos, lo que conocemos como el ideal clásico, en posiciones más complejas y actitudes más naturales. Hay gran número de obras originales y también copias, muchas de ellas repartidas por los museos occidentales.

Atenea Pensativa

 

ESCULTORES MÁS CONOCIDOS.

 

Siglo V.

 

Mirón: Conocido por su trabajo sobre el cuerpo en movimiento y la anatomía (Discóbolo), ¿quizá la Atenea Pensativa del museo de la Acrópolis?

 

Polícleto: Trabaja las proporciones del cuerpo, cuyo ideal debía medir 7 cabezas y 1/4, líneas muy definidas para separar las distintas partes del cuerpo, un cierto movimiento captando el instante  (el Diadúmeno, Museo de Atenas).

Diadúmeno

 

Fidias: Conocido por su trabajo sobre la belleza ideal, el vigor corporal y espiritual, la expresividad serena, los paños mojados, el movimiento y la capacidad de representar varios planos. Una de sus obras maestras son los frisos del Partenón, de los que una parte se exponen en el museo de la Acrópolis.

El museo Nacional expone una colección de Ateneas, entre las que destaca la llamada  Atenea Varvakion, reproducción a pequeña escala de la Atenea Partenos en cuyo escudo figuraron los retratos de Fidias y Pericles entre los temas mitológicos, razón por la que fueron acusados de blasfemos.

 Friso del Partenón

Conocemos numerosas obras de sus discípulos. He aquí dos ejemplos, del museo de la Acrópolis: la Victoria calzándose (hacia el 410 a.C.) y del museo Arqueológico: Triptólemo, Deméter y Perséfone, (430 a.C.) en los que se pueden observar la fuerza, la serenidad y los paños mojados; la composición vertical de masas compensadas en la escena, muy clásica, a la derecha, y la composición oblicua pero equilibrada y muy bella en la izquierda.

Relievede Triptólemo, Deméter y Perséfone

 Victoria calzándose

Siglo IV.

 

Praxíteles: suaves y prolongadas curvas, que llamamos praxitelianas, expresión vaga, frialdad, descuido en la actitud: Hermes y Dionisos del museo de Olimpia, que quizá es una obra juvenil y  presenta un fuerte contraste de luces entre la tersura del cuerpo y las luces de la tela del apoyo. Quizá también pertenecen a este autor las Musas de Mantinea del  museo de Atenas.

 Hermes y Dionisos

Scopas, Lisipo y otros: interesados en mostrar los estados del ánimo, la fuerza dramática, que se expresa con el claroscuro, se pierden algo las proporciones clásicas (para Lisipo la proporción ideal era que el cuerpo midiera ocho cabezas), hay mayor movimiento, aparece el desnudo femenino; en definitiva, es el paso hacia el Helenismo (Cabeza de Tegea, Scopas, museo de Atenas).

 

De este periodo el museo de Atenas tiene una extensa colección de relieves y estelas que responden al ideal clásico en cuanto a composición y tratamiento escultórico; pero tiene dos piezas singulares:

- El Poseidón de Artemisión (¿460-450?), escultura de bronce  de más de dos metros de alta que representa a este dios, o quizá a Zeus, en el momento de lanzar el tridente. Es una excelente figura  que capta el instante de tensión anterior al lanzamiento, el movimiento y el equilibrio clásico, tanto en las proporciones, como en el tratamiento de la musculatura, como en la composición de la figura, los volúmenes y la expresión.

 

Poseidón de Artemisión

- El efebo de Anticítera: original, que puede pertenecer al siglo IV ó V a.C. y que también guarda el equilibrio del que antes se habla, aunque aquí sin la tensión del lanzamiento anterior.

Efebo de Anticítera

También en Delfos podemos contemplar esculturas de este período y en especial un incensario de bronce y un relieve funerario que representa a un atleta, entre otros.

 

Estela funeraria

La escultura femenina de este período está representada de manera excepcional por las cariátides del Erecteion de la Acrópolis (cuatro originales se exponen en el museo). Estas figuras erguidas, que sustituyen a las columnas, no aparentan ningún esfuerzo (serenidad clásica) y presentan  novedades respecto de las kores arcaicas: su fuerte y robusto cuerpo se adivina a través del peplo, que está tratado con la técnica de los paños mojados. Mantienen una pierna doblada, que da un fuerte contraste de luces entre el peplo y la anatomía del muslo, que se les insinúa.

Cariátide del Erecteion