OBRAS

 

 

 

Del final de este periodo tienen especial interés las siguientes obras

 

 

 

DE BULTO REDONDO

 

 

 

Museo de Atenas

 

 

 

Ø      El “Maratonomajo”: estela funeraria que representa un hoplita. Es un bajorrelieve que intenta marcar la musculatura, algunos pliegues e incluso cambia la posición de un brazo al asir una lanza.

 

 

 

Ø      Los kuroi Creso y Aristódicos  presentan algunas modificaciones respecto del modelo anterior, son algo más gruesos, es menor su ángulo inguinal, especialmente el de Creso,  los brazos están más flexionados y es diferente el cabello de Aristódicos.

 

 

 

Museo de la Acrópolis

 

Ø      El Moscóforo, que lleva la ternera sobre sus hombros, cambia la posición de los brazos para sujetar la ternera (hacia el 570 a.C.).

 

Ø      El Jinete Rampin. Barba y pelo totalmente geométricos (550 a.C.).

 

Museo de Delfos

Moscóforo

Auriga

 

 

Ø      Kuroi de bronce y Cleobis y Bitón: Presentan algunas novedades en el pelo y en el ángulo inguinal (610-590 a.C.).

 

 

Ø      El Auriga, (¿hacia el 480 a.C.?) también del final del período, presenta un bello contraste entre el rico  tratamiento de los pliegues de la parte superior de la túnica y la austeridad de los pliegues verticales que recuerdan el tronco de un árbol. De rostro sereno, conserva sus ojos originales hechos en pasta vítrea y las pestañas realizadas con pequeñas piezas de bronce; aún así tiene la mirada perdida, sin que exprese ningún sentimiento a pesar de ser un auriga vencedor. Quizá fue fundido por partes. Pertenecía al grupo dedicado a la victoria en los juegos Pitios del 474 a.C. por un tirano de Sicilia, Polyzalos.

 

 

 

La escultura femenina presenta la misma rigidez, que los modelos masculinos, con un leve abultamiento en el pecho, un pequeño hundimiento en la cintura y otro más abajo que nos deja ver los pies, en las más antiguas; pero según avanza el período se interpretan mejor el movimiento y las ropas  (la dama de Auxerre y la esfinge de Naxos en Delfos pueden servir de ejemplos). El museo de la Acrópolis presenta una excelente colección de kores.

 

Hubo dos escuelas diferentes: la del Peloponeso y el Ática más severa y de pliegues pesados y la Jónica con movimiento diagonal de los pliegues del chitón (debajo) e himatión (encima). En todos los casos el ideal femenino se representa con vestido.

 

Kore del Peplo. Museo de la Acrópolis. 530 a.C.

 

 

FRONTONES Y FRISOS

 

 

 

 

Ø      Restos del antiguo templo de la Acrópolis, que correspondía a este período.

 

 

Ø      El tesoro de los Sifnios en Delfos presenta algunas novedades: incluye el carro,  cierto movimiento, varios planos y una excelente escena en la que un león muerde a un hoplita.

 

Ø      En el límite de éste con el siguiente período,  mediados del siglo V, se construye el templo dedicado a Zeus en Olimpia. Al margen de la representación mítica de los frontones hay que destacar algunas características escultóricas: la rigidez arcaica es un recuerdo, la anatomía se ajusta más a la realidad, las escenas se configuran de forma más natural, las figuras se adaptan al espacio del frontón y adquieren diferentes posturas, aunque aún permanece la rigidez en las telas o en la interpretación del movimiento.

Apolo de Olimpia